Cómo abrir una puerta sin llave


Tener que abrir una puerta trancada con cerradura sin tener la llave es toda una proeza, tomando en cuenta que las cerraduras se crean justamente con la intención de evitar intrusiones de personas que no tengan la llave de la misma. Sin embargo, abrir una puerta trancada con cerradura sin su respectiva llave es posible. Eso sí, requiere algo de conocimiento de cerrajería, puesto que no cualquiera puede tener estos conocimientos. Además, muchos han usado este conocimiento para propósitos deshonrosos. Por ende, este tutorial se concentrará en cómo abrir puertas de una propiedad tuya, puesto que irrumpir en una propiedad ajena es ilegal.
Puerta sin llave
Puerta sin llave

Razones por las que podrá hacerte falta saber cómo abrir una puerta sin llave

Existen algunas razones por las que te hará falta saber cómo abrir una puerta sin llave, pero son dos principales:
1. Se te pierde la respectiva llave
2. Se te rompe la llave, ya sea en la cerradura o afuera de ella
Por ello, es esencial saber cómo abrir una puerta por si alguno de los casos anteriores sucede, para estar preparado en esas situaciones.

Los métodos para abrir una puerta sin llave

Para saber cómo abrir una puerta sin llave, como mencionamos previamente, lo mejor es tener algo de conocimientos de cerrajería, puesto que esta disciplina es la mejor para llevar a cabo este tipo de trabajos. No obstante, si no tienes conocimientos de cerrajería, no importa, ya que te daremos un tutorial sencillo de entender que te mostrará con exactitud qué cosas debes hacer para abrir una puerta sin usar llave, incluso de manera que no dañes ni la cerradura, ni el marco ni la puerta como tal. Pero es crucial que sigas los pasos con precisión para lograrlo. A continuación te enumeramos las diferentes maneras de abrir una puerta sin llave.

Abrir con ganzúas

Las ganzúas son herramientas que, junto con el conocimiento adecuado, se entregan solo a cerrajeros experimentados y honrados, ya que cualquiera no puede tener estos conocimientos. Por lo tanto, para tener tu propio kit de ganzúas, es necesario ser cerrajero. Sin embargo, puedes crear tus propias herramientas con algo de creatividad, para que cumplan la misma función que las ganzúas originales.
Abrir la cerradura de la puerta usando ganzúas es uno de los métodos más utilizados, puesto que no reporta daños a ningún elemento que compone a la puerta. Es preferible tener experiencia previa en el manejo de estas herramientas porque puede ser peligroso manipularlas indebidamente, tanto para la persona como por la integridad de la puerta. Pero no te preocupes, aun así es posible abrir una puerta usando ganzúas improvisadas.
Claro, necesitarás usar otras herramientas adicionales para que complementen el trabajo de las ganzúas improvisadas y poder accionar la cerradura correctamente. Las mejores herramientas adicionales, por lo general, son corta alambres, una horquilla y un alicate (el corta alambres y el alicate sirven para darle a la horquilla la forma deseada para hacer el trabajo necesario). En cerraduras más débiles, por otro lado, es mejor utilizar piezas más endebles como clips; cumplirán bien la función.
La ganzúa improvisada debe tener la misma forma que una ganzúa original, que es como una “L”, o una “r” minúscula, más bien. Esta servirá como llave de tensión. Se puede crear al aplanar una llave Allen o al conseguir una pieza de acero de la misma forma y grosor. También, es una buena alternativa darle la forma debida a una pieza de metal, ya sea aplicándole calor o con golpes usando martillos u otras herramientas similares.
La idea principal de esta ganzúa es que empuje los pistones que contiene la cerradura de modo que pueda girar, y así, abrirse. Pero también será necesaria una especie de llave de tensión para hacer el trabajo correctamente. Esta puede ser una ganzúa improvisada. A continuación te daremos las instrucciones necesarias para abrir una cerradura usando este método improvisado:
Introduce la ganzúa improvisada en la parte inferior de la cerradura para que cumpla la función de llave de tensión, esto es necesario para poder trampear la cerradura.
Al mismo tiempo que ejerces presión desde la parte inferior de la cerradura, debes empujar los pistones de la cerradura – de los que hablamos previamente – con la otra ganzúa, para que pueda abrir, y luego girar la llave de tensión.
Si no tienes idea hacia dónde debe girar la llave, gira la llave hacia un sentido, y sácala rápidamente. Si hace un sonido, significa que ha pisado los pistones. Esto es señal de que era el sentido correcto.
En resumidas palabras, debes introducir la llave de tensión junto con la ganzúa de arriba y girar la llave de tensión en el tiempo adecuado. Claro, esto necesita práctica. Es difícil que logres dominar esta táctica de una vez.

Usa llaves hexagonales en las cerraduras de puertas de interiores

Las puertas de interiores tienen un sistema de seguridad menos sofisticado y complicado que el de exteriores. Por tal razón, es más fácil trampearla. Usando el método anterior es una manera. Sin embargo, la manera más recomendada es usando una llave hexagonal, mejor conocida como “llave Allen”. Esto sirve para las cerraduras que tienen un orificio redondo en el centro, que sirve como pomo para casos de emergencia.
Solo tienes que introducir la llave en ese agujero (tiene que ser el tamaño ideal), meterla hasta que encaje con una especie de manija, y girarla levemente. Esto debe ser suficiente.

Usa una tarjeta de crédito o cualquier otra tarjeta laminada

Las tarjetas de crédito y/o débito y/o cualquier otro tipo de tarjeta laminada sirven muy bien para abrir puertas trancadas con cerradura sin usar llaves. Eso sí, hay que tomar en cuenta que este truco sirve mejor en las puertas más antiguas, puesto que las modernas son más seguras a este truco que antes. NOTA: NO utilices tarjetas funcionales, puesto que esto puede dañarlas.
Introduce la tarjeta en medio de la cerradura y el marco, en su lado más largo.
Desliza hacia abajo la tarjeta de modo que quede detrás del pestillo de la cerradura.
Una vez que hayas empujado la tarjeta en el lugar correspondiente, empújala hacia abajo al mismo tiempo que giras la manija. Esto permitirá sacar al pestillo del marco, si la tarjeta logra deslizarse entre el pestillo y el marco.
Este método es bastante sencillo, pero, más que experiencia y buena táctica, depende en gran manera del diseño de la puerta y, en especial, del pestillo. Tomemos en cuenta que, si el pestillo no tiene un lado biselado, no funcionará el truco, ya que no podrá deslizarse entre el pestillo y el marco.

Sigue estos consejos con precisión y ahórrate un dolor de cabeza

Estos consejos te permitirán resolver el problema con facilidad, y no tener que dañar la puerta o contratar un cerrajero, lo que significa costos adicionales por ambos lados. No está de más intentar los tips anteriores, siempre y cuando se hagan con la debida precaución.


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